Auschwitz-Birkenau: de visita en el infierno

Hola viajer@s!

¡Escalofriante! ¡Y qué horror produce pensar en un campo de concentración!

Un par de jóvenes hermanos relatan su visita al uno de esos lugares que genera opiniones diversas en todo cuanto tiene que ver con las percepciones humanas, entre las que es difícil priorizar emociones o la historia misma, por lo que la objetividad o subjetividad al analizar un recorrido a este lugar no deja menos que dudas, reflexiones y la sensación de querer entender mejor lo vivido en aquellos oscuros años.

Auschwitz, Polonia, deriva su interés turístico en memoria de los judíos víctimas del holocausto. Y para documentarnos de primera mano con consejos, fotografías y descripciones cortas, nuestros pasos son conducidos por Verónica y Jesús, a aquel día de verano en que decidieron visitar el infierno.

Auswichtz. May. 17 2013Auswichtz. Foto: Verónica y Jesús

El panorama no puede ser más desolador: Una mañana en un campo abierto, estos dos viajeros deciden ingresar, solos, para conocer de cerca la realidad que hace ya varios años consumió las vidas de tantas víctimas. Este recorrido se convierte poco a poco en una interacción real con el ambiente del lugar, casi pudiera escucharse las voces de aquellos clamando piedad; sus lloros se hacen perceptibles ante imágenes como la anterior, como si la vida aún colgara asfixiada y prolongadamente cautiva tras las rejas de la fría memoria, adjunta al Patrimonio de la Humanidad desde 1979.

La lectura se hace lenta e interesante, cada aspecto del recorrido se documenta con fotografías que enmarcan una visita guiada que proporciona no solo información, también una mirada de cerca y casi sufrida al interior del crimen, la tortura y el asesinato del hombre contra sí mismo.

Viajar nos proporciona grandes alegrías, conocer diferentes lugares da recorrido a nuestros pies, conocer nuevos amigos refresca nuestros espíritus, vivir otras culturas enriquece nuestras almas y mentes, pero en ciertos momentos el camino nos muestra un final, o tal vez un nuevo comienzo, que nos hace recordar que todos somos humanos y hermanos; entonces el viaje continúa y se hace más vívido, porque en el camino hemos encontrado que el mundo entero cuenta una misma historia, que aun fría  y devastadora, nos une en la esperanza de la vida más allá de las prisiones. Cuando terminen de leer la reseña de Verónica y Jesús vuelvan a la segunda foto y dejen su espíritu libre, que si un día decidiera volver será un acto voluntario.

Chao, hasta un nuevo viaje!

A bordo o A pie